=LA GUERRA DEL FUTBOL=

Comparte nuestras redes
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
  •  
(Por Popo Astudillo Méndez)
Vaya, no sólo al futbol los políticos lo han utilizado para sus aviesas intenciones, sino también unos jefes de estado vieron como sus connacionales llevaron la guerra a los entornos de los estadios de futbol; como aconteció con los países centroamericanos de El Salvador contra Honduras en el lejano año de 1969, previo a la celebración del Mundial México 70. Adolfo Hitler utilizó los juegos olímpicos de Múnich 1936 para demostrar al mundo la superioridad de la raza aria, pero se topó con el negro Jesse Owens; mismo que humilló a los blancos alemanes a domicilio.
Nelson Mandela después de estar preso casi tres décadas, ya en funciones de presidente de Sudáfrica, buscó unificar en su país a blancos y negros, utilizando para ello al deporte más popular de esa nación africana, el Rugby.
Se le llama como la guerra del futbol, al enfrentamiento bélico que sostuvieron El Salvador contra su vecino Honduras, sólo duró 100 horas, gracias a la oportuna intervención de la OEA –Organización de los Estados Americanos- así como los buenos oficios de México.
Previo a esta contienda, las diferencias de ambas naciones escalaron en los estadios de futbol, pues ambas naciones disputaban el boleto para asistir al Mundial a celebrarse en México.
El antecedente de esta guerra, estuvo en la cuestión agraria, y en el descontento de los hondureños. Geográficamente Honduras es mucho más grande que el Salvador, y en esos tiempos, los salvadoreños tenían más población que los hondureños, así que emigraron a esa nación vecina, para trabajar en las plantaciones bananeras.
Hasta aquí todo va bien, pero la famosísima trasnacional United Fruit Company de los Estados Unidos, no pagaba un solo quinto de impuestos por llevarse el plátano a los supermercados del norte. Los hondureños por este hecho estaban más que molestos, pero su presidente el General Osvaldo López Arellano utilizó una artimaña, le echó la culpa a los campesinos salvadoreños, muchos ya dueños de tierras en territorio vecino. Y como anillo al dedo se vivieron los partidos entre ambas naciones para ganarse el ansiado boleto al mundial.
El primer partido se celebró en Honduras el 8 de junio de 1969, los hinchas hondureños no dejaron dormir a los salvadoreños, ganó la selección local. El segundo encuentro fue en el Salvador; igual las porras salvadoreñas no permitieron que los hondureños pegaran pestañas, ganó el salvador tres a cero, esto fue el 15 de junio, ya en el partido definitivo se llevó a cabo en México el 27 de junio de ese año, ganando el Salvador tres a dos a sus acérrimos enemigos.
Estos partidos estuvieron marcados por la violencia en las tribunas, donde las barras de ambas selecciones se dieron con todo, provocando que una fanática salvadoreña Amelia Bolaños se suicidara, tomándola los salvadoreños como bandera. De allí se vino la guerra entre ambas naciones, contienda que sólo duró 100 horas, misma que costó la vida de 1400 soldados hondureños y las bajas en el Salvador fueron de casi 400 efectivos. En las odiosas guerras, los pájaros dejan de cantar, las mariposas de volar y los niños sufren.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *