Lucha Libre, la más golpeada en tiempos de pandemia

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Una vez más, el cronista deportivo de lucha libre Daniel Julián, nos complace con una reflexión respecto a este noble deporte de los “costalazos”. Un fuerte abrazo a todos en este mes de marzo del presente año, llegar a este momento significa el inicio de un mes, pero de igual manera se cumple un año de continuar enfrentando este problema de salud que afecta a todos y que erróneamente se creyó era cosa de días o meses su duración.
La lucha libre es uno de los tantos deportes que sufre este embate, ocasionando un severo daño en la realización de funciones de toda magnitud, sean locales, nacionales e internacionales, la medida para todos es la misma, el efecto es tal que genero un daño colateral principalmente en los promotores, luchadores, luchadoras y referees generando una crisis económica a causa de ser cortada la principal fuente de ingresos de ellos.
Tristemente fuimos testigos mediante las redes sociales o digitales cuando este problema de salud se llevó lo más querido en nuestro deporte, es decir, la vida de maravillosos seres humanos que daban existencia a los personajes sobre el enlonado. La lucha libre local en mi pequeño terruño Chilpancingo no tuvo más remedio que bajar el switch de los diferentes lugares en donde este deporte servía de sano esparcimiento.
Promociones del Norte no realizo su habitual función en el mes de diciembre en el significativo espacio de la plaza de toros “Belisario Arteaga Vega”, de igual manera sucedió en la colonia San Rafael Norte en donde el grupo local “Lucha Libre Imperio” no tuvo más remedio que cerrar sus puertas y que decir del grupo de la “Unión de Luchadores de la Zona Centro” en donde cada sábado celebraban sus acostumbrados eventos en las instalaciones del ex palenque de la feria.
Hasta hoy como aficionado de este bonito deporte encontré una manera diferente de adaptarme para seguir disfrutando de las acciones, y aunque la llamarada de la lucha libre se apagó en Chilpancingo, tengo fe de que esto será algo momentáneo, como un respiro que este deporte necesita, algo así como un resorte que se comprime hacia atrás en donde un cierto día cuando deje de hacerlo se impulsara al frente con gran fuerza.
Eso sí, le pido a mis amigos y amigas luchadoras y luchadores que no se desanimen, que traten de mantener su motivación y sobretodo que entrenen como parte de la responsabilidad que tienen contraída, primeramente con ellos mismos y después con la afición capitalina. Algo curioso que ha dejado en mi este problemas es una reflexión que me lleva a cavilar en relación a cuantas veces se criticó este deporte y ahora que no figura, esos que criticaban son los que más desearían que volviera. Hasta aquí llegue el día de hoy, le agradezco y mucho su atención hacia esta nota. (Danny Boy)

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