35 años de vivencias en la lucha libre de Chilpancingo (Parte II)

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Un gusto saludarle en esta segunda parte, recuerde que todavía faltan tres notas ya que concluiré para el día vienes 21 de febrero, en las líneas anteriores mencionamos a Don Juan Cotino quien fue el corresponsal para el estado de Guerrero de la revista especializada en la lucha libre conocida como “El Halcón” aunque en su cobertura sobresalían más dos puntos estratégicos como fueron esta ciudad capital de Chilpancingo y el puerto de Acapulco en donde aquí tuvo mucho lustro los reportajes sobre el inmueble de la plaza de toros “Belisario Arteaga Vega” y por supuesto la extinta Arena “Morelos” y en Acapulco por ejemplo sobresalió con la Arena “Coliseo” así como de la Arena “Zapata” … Pero que había en la época de los años ochenta ? Debo expresar ante ello estimados amigos primeramente que cada época adquiere una característica especial debido a las vivencias en ella la cual va de la mano con la edad y tanto la época como uno queda marcado añorando de alguna manera lo vivido debido a que esta llega a su fin producto de la siguiente época la cual traerá consigo nuevas características.

La vida en Chilpancingo no había alcanzado las dimensiones que tiene ahora y por ende los lugares de esparcimiento eran menos pero eso si con presencia familiar y lo digo así debido a que todavía no llegaba toda esa ola de la tecnología, del internet y sus derivados. Los lugares que aglutinaban eran los cines con presencia del “México”, “Colonial”, “Guerrero” y después llego el último de ellos conocido como el “Jacarandas” todos ofrecieron en su vestíbulo la proximidad de sus películas a estrenar pero los que más sobresalieron en lo que fue la matinée de cine de luchadores eran sin duda el “Colonial” y el “Guerrero” en donde este último lo relaciono con la figura del sr. Rene Valencia Feria originario del vecino estado de Oaxaca pero llego aquí gracias a la oportunidad ofrecida por el sr. José A, Quiroga del Val quien era el presidente del complejo de cines al cual pertenecía el cine “Guerrero” en una de las salas más espaciosas se utilizaba para presentar de vez en vez algunas actividades diferentes a la proyección de películas como la suscitada con la presencia del enmascarado de plata El Santo al ofrecer sus famosos actos de escapismo.

Recuerdo esos puestos frente al cine en donde vendían las tostadas, las semillas, aguas frescas, los tacos duros y las tortas de papa, de huevo con chorizo, estos alimentos podías ingresarlos cosa que en el “Jacarandas” no permitían, hablando de Don Rene Valencia debo decir que al ser un empresario incursiono también en el negocio de la lucha libre junto a un familiar del sr. Francisco Flores Lecuona presidente de la firma L.L.I (Lucha Libre Internacional) que tuvo su bastión generalmente en el poderoso recinto del Toreo de Cuatro Caminos en donde fue conocido como “La Cueva de los Independientes” pero lo curioso fue que Don Rene llego a vivir en el barrio de San Antonio justo a espaldas de la casa de mis abuelos y generalmente bajaba a pie la calle de Francisco Javier Mina en donde a su paso se detenía a charlar con mi abuelo oportunidad que aprovechaba para mirarlo y “orejear” la charla; a Don Rene lo distinguía por usar sus camisas de tipo chazarilla, hombre amable y sencillo.

Las corridas de toros fue otra actividad de esparcimiento con una plaza que inicio siendo de madera para después convertirse en estructura, los conocidos como “Los Toros” en ese tiempo no traían esa modalidad de “Cajón” ya que a la bestia se le tiraba al suelo gracias a los amigos de a caballo y pasaban el pretal por debajo, antes de subirse al animal el montador buscaba entre el público a quien le apadrinara y una vez que ubicaba quien sería le aventaba su sombrero en donde el padrino colocaba en la badana el obsequio en dinero para entregárselo después de la monta, una vez hecho este paso el montador se sujetaba al pretal y junto a sus espuelas al levantarse el toro ofrecía el estilo de lazo, de montadores recuerdo a Belisario Arteaga, El Águila Negra y al Peter de Xilocintla, claro hay más pero de momento escapan de mi mente por cierto ya que hablamos de montadores hubo uno al que llamaron “La Rata” quien a muy corta edad se trepaba a los toros y que hoy día usted puede encontrarlo en el crucero del semáforo ubicado en la ESFAID andando con un par de muletas y ofreciendo la venta de cd`s, en esos años en las fiestas decembrinas subían a una estaquitas a la banda de música de viento conocida como “Chile Frito” y la paseaban por las calles aledañas de la feria anunciando con ello la corrida de toros en donde también se apersonaba “El Trovador de la Sierra” …Bien por hoy aquí descansamos este segundo capítulo ya mañana dios mediante continuaremos en este “Túnel del Tiempo” esperando me pueda acompañar me despido agradeciendo por su tiempo y atención. (Danny Boy)

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