El mamey, un fruto muy mexicano

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México destaca a nivel mundial por ser un gran productor de mamey, además en todo el país es un fruto que agrada y nutre por las características que posee.
El mamey es un fruto ovoide de la familia de las zapotáceas y mide entre 8 y 20 centímetros de largo; su cáscara es dura, quebradiza, áspera y de color rojizo pardo a moreno. Su pulpa es blanda, rojiza o rosada, ésta recubre una semilla llamada pixtle; que tiene sabor dulce y delicado. El origen de esta fruta se ubica en Mesoamérica, puede ser encontrada de forma silvestre durante todo el año en los estados de Veracruz, Chiapas y Tabasco.
Para cubrir la demanda nacional, actualmente, se produce en cultivos extensos donde la temporada de cosecha y venta va de marzo a julio. El mamey es un fruto climatérico, esto quiere decir que su maduración continúa a pesar de que esté separado de la planta, por lo tanto, puede adquirirse inmaduro y madurarse en casa.
Su nombre en náhuatl es tetzontzapotl, que significa zapote color de tezontle, llamado así por su parecido al color de esta piedra. Yucatán es el principal productor a nivel nacional con 13 mil 580 toneladas, seguido por Guerrero con 2 mil 666 toneladas y Veracruz con mil 328 toneladas; en total son 14 estados de la República Mexicana que lo producen en mil 460 hectáreas. En Guerrero es producido en una región que se conoce como Alpoyeca en dónde también se celebra una gran feria del “Mamey” en el mes de marzo dónde se puede disfrutar el fruto de manera natural y elaborada en nieves, licores, postres, etc.
El mamey tiene diversos usos medicinales para tratar problemas oculares y digestivos. Por su parte, la semilla transformada en aceite, se ha empleado como tónico para reducir dolores musculares y reumáticos. El mamey es una fruta que gastronómicamente es muy versátil, utilizada para la elaboración de helados, dulces y licuados, además de ser un toque exótico en la elaboración de postres.
El mamey es un fruto que se caracteriza por contener un 75 por ciento de agua y tener alto contenido de hidratos de carbono, vitamina A, vitamina C, calcio, hierro, así como fósforo. Su peculiar color se debe a su gran contenido de carotenos, los cuales tienen un efecto antioxidante que son esenciales para nuestra salud, ya que protegen las células y fortalecen el sistema inmunológico.
Recordemos que el mamey es una excelente fuente de fibra dietética (5.4 g/100 g), lo que convierte en un excelente laxante natural. A diferencia de la mayoría de las verduras de hoja, esta fruta posee fibra soluble que facilita la evacuación intestinal y protege la mucosa del colon de las bacterias y las toxinas causantes de cáncer.
La pulpa del mamey contiene varios compuestos antioxidantes polifenólicos como, por ejemplo, los taninos, que son una familia compuesta de polifenoles naturales. Diversos estudios sugieren que los taninos poseen propiedades astringentes y han demostrado tener posibles efectos antiinflamatorios, antivirales, antibacterianos y antiparasitarios. Por lo tanto, estos compuestos pueden fungir como antidiarreicos, hemostáticos (detienen el sangrado) y como remedio para las hemorroides.
Asimismo, el poder antiinflamatorio de los taninos del mamey resultó útil en el tratamiento de afecciones como reflujo gastroesofágico (RGE), gastritis erosiva, enteritis y trastornos intestinales irritantes. Disfruta el exquisito sabor de esta fruta tan colorida y nutritiva, con raíces mexicanas y que puedes disfrutar en estos meses de marzo, abril y mayo, porque es la temporada, comparte esta información y consume productos locales para nutrirte y reactivar la economía local.
Recuerda comer sanamente, come Equilibrato, hasta pronto.
LNCA. José Isaid León Rodríguez.
Coordinador de Equilibrato Consultorio de Nutrición.

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